<?xml 
version="1.0" encoding="utf-8"?>
<rss version="2.0" 
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
>

<channel xml:lang="es">
	<title>Represi&#243;n franquista en Valladolid</title>
	<link>http://www.represionfranquistavalladolid.org/</link>
	<description>Represi&#243;n franquista en Valladolid</description>
	<language>es</language>
	<generator>SPIP - www.spip.net</generator>

	<image>
		<title>Represi&#243;n franquista en Valladolid</title>
		<url>http://www.represionfranquistavalladolid.org/IMG/siteon0.gif</url>
		<link>http://www.represionfranquistavalladolid.org/</link>
		<height>23</height>
		<width>144</width>
	</image>



<item xml:lang="es">
		<title>&quot;LA CONFERENCIA&quot;</title>
		<link>http://www.represionfranquistavalladolid.org/?Nuevo-articulo</link>
		<guid isPermaLink="true">http://www.represionfranquistavalladolid.org/?Nuevo-articulo</guid>
		<dc:date>2012-07-08T07:12:48Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		



		<description>Un relato cruel de Jimena Brime de Urz. Para ti, Pedro Garc&#237;a Bilbao. Por el contraste. Cualquier parecido de este relato con la realidad no es simplemente posible: es cierto. Cuando conozc&#225;is a Nicol&#225;s, el protagonista, os recordar&#225; sin duda a uno de esos personajes que todos hemos tenido la desgracia de conocer mientras trabaj&#225;bamos en los temas de Memoria Hist&#243;rica: hombres y mujeres que autodenomin&#225;ndose &#8220;profesionales&#8221; han ido coloc&#225;ndose estrat&#233;gicamente en muchas de las organizaciones desde (...)

-
&lt;a href="http://www.represionfranquistavalladolid.org/?-Pagina-Literaria,46-" rel="directory"&gt;45. P&#225;gina Literaria&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.represionfranquistavalladolid.org/IMG/arton174.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='150' height='113' class='spip_logos' style='height:113px;width:150px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Un relato cruel de Jimena Brime de Urz.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;i&gt;Para ti, Pedro Garc&#237;a Bilbao. Por el contraste.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Cualquier parecido de este relato con la realidad no es simplemente posible: es cierto.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Cuando conozc&#225;is a Nicol&#225;s, el protagonista, os recordar&#225; sin duda a uno de esos personajes que todos hemos tenido la desgracia de conocer mientras trabaj&#225;bamos en los temas de Memoria Hist&#243;rica: hombres y mujeres que autodenomin&#225;ndose &#8220;profesionales&#8221; han ido coloc&#225;ndose estrat&#233;gicamente en muchas de las organizaciones desde las que los familiares de las v&#237;ctimas del franquismo trataban de reclamar sus derechos ante los poderes p&#250;blicos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Estos &#8220;profesionales&#8221; han intentado utilizar a las asociaciones para su medro personal, material o profesional, aprovechando que el momento hist&#243;rico era favorable a un tema oculto que aflor&#243; de repente y qued&#243; colocado bajo los focos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Utilizando a los familiares y aprovechando el trabajo desinteresado de muchas personas que colaboraban de buena fe, estos profesionales de la escalada solicitaban subvenciones, publicaban libros y se daban codazos entre s&#237; para despejar al m&#225;ximo su campo de actuaci&#243;n. Demostraban que, en el fondo, igual les daba un vacceo, un romano, un soldado de Napole&#243;n o un republicano paseado con tal de que sus huesos fueran rentables.
No sent&#237;an el dolor de quienes confiaban en ellos, en su criterio y en su honestidad, poniendo en sus manos lo m&#225;s preciado de su memoria; no lo sent&#237;an porque solamente pensaban en su carrera y en su rentabilidad.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Afortunadamente, en este proceso han abundado m&#225;s aquellos que se pusieron incondicionalmente al lado de la b&#250;squeda de la verdad de manera altruista, estando siempre al lado de los familiares y sus intereses; y han sido ellos precisamente, los investigadores, los forenses, los arque&#243;logos y los historiadores honrados que trabajan sin condiciones y desinteresadamente, los que m&#225;s han sufrido la existencia de estos ruines personajes, urracas y cuervos siempre al acecho de una buena presa.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y como con la sangre de los muertos no se comercia, y adem&#225;s no existe la justicia po&#233;tica, solamente queda esperar que el tiempo acabe por descubrir su verdadero talante y aparezcan como realmente son ante la Historia.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;El coche volaba como un cohete. Hubiera sido m&#225;s espont&#225;neo decir que iba como una bala, pero no era un coche vulgar al que pudiera aplicarse un lugar com&#250;n. El ruido del motor era m&#237;nimo, atenuado, como si fuera envuelto en una nube. Al pasar cerca de las farolas, su carrocer&#237;a plateada refulg&#237;a como una verdadera joya.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Dentro, consciente de todos los atributos de su juguete, Nicol&#225;s conduc&#237;a contento, silbando una cancioncilla entre dientes. M&#225;s que contento, estaba borracho, muy borracho, pero no precisamente de las copas que hab&#237;a tomado, que hab&#237;an sido muchas &quot;y de un vino sensacional&quot;, record&#243; con regocijo. La borrachera que ten&#237;a Nicol&#225;s (Nico para casi todo el mundo) esa noche, era de gloria, de vanidad, de autosatisfacci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Se hab&#237;a sentido bien, pero bien, bien, entre aquella ristra de pardillos que le miraban con embeleso mientras &#233;l soltaba con facilidad palabra tras palabra, encadenando frases brillantes que, por cierto, no hab&#237;a preparado.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Le hab&#237;an propuesto dar aquella conferencia la semana anterior y a pesar del poco tiempo que tuvo para pensarlo, enseguida cay&#243; en la cuenta de que era una oportunidad. El tema no le interesaba para nada, es m&#225;s, le parec&#237;a inoportuno y balad&#237;: los que le hac&#237;an la propuesta eran unos compa&#241;eros progres, de aquellos que se hab&#237;an quedado en los setenta, que no hab&#237;an sabido evolucionar; ahora renac&#237;an con una asociaci&#243;n o una cosa de esas humanitarias, a Nico eso no le quedaba claro, que se dedicaba ni m&#225;s ni menos que a ... desenterrar a los muertos de la guerra civil...&lt;/p&gt; &lt;p&gt; La cosa es que a semejantes compa&#241;eros les segu&#237;a una buena cantidad de alumnos, ten&#237;an carisma, en fin... No, el tema no le interesaba ni personalmente, ni desde el punto de vista profesional, pero con su ojo de &#225;guila supo ver que aquello le conven&#237;a: &#233;l era un tipo listo que siempre hab&#237;a sabido aprovechar las ocasiones que se le presentaban.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;No iban a pagarle, &quot;faltar&#237;a m&#225;s&quot;, le hab&#237;a respondido falsamente escandalizado a la compa&#241;era que hab&#237;a ido a proponerle aquello. Sin embargo, despu&#233;s la conferencia se publicar&#237;a, &#191;no? Y adem&#225;s iba a tener repercusi&#243;n: estar&#237;a la prensa, as&#237; que ten&#237;a asegurada una buena rese&#241;a en las p&#225;ginas de Educaci&#243;n ... estaba claro que le era rentable, y adem&#225;s, suspir&#243; satisfecho, una forma de entrar en un tema que iba a traer cola, porque se estaba poniendo de moda...&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Adelant&#243; un poco la cabeza, asaeteando la oscuridad con la mirada. Desde luego, el coche era magn&#237;fico, se dijo acariciando cuidadosamente el salpicadero de madera de ra&#237;ces. Un deportivo plateado, peque&#241;ito, silencioso... ocho kilos pagados as&#237;, como si nada. De repente record&#243; la sensaci&#243;n que le inund&#243; al reconocer desde la altura del estrado a aquel compa&#241;ero suyo de carrera que siempre hab&#237;a pasado por ser el m&#225;s inteligente de la clase. &#8220;Siempre me estaba tocando las pelotas&#8221;, pens&#243; con resentimiento. Pero esa tarde, el listo &#233;se estaba all&#225; abajo escuch&#225;ndole a &#233;l, y unos minutos antes de comenzar el acto otro compa&#241;ero le hab&#237;a comentado que la eminencia hab&#237;a acabado siendo bombero...&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y eso s&#237; que le hab&#237;a alegrado la tarde. Hab&#237;a sentido su triunfo en la vida en toda su dimensi&#243;n; se hab&#237;a sentido m&#225;s catedr&#225;tico que nunca, y hab&#237;a recibido la admiraci&#243;n de todos los presentes como un aut&#233;ntico sacramento, merecido, desde luego, bien merecido... Y en cuanto al bombero...&#8221;&#161;Mu&#233;rete ...!&#8221;. Lo dijo en voz alta, y la frase retumb&#243; en el interior del coche como en un auditorio. Acomod&#243; mejor la espalda en el lujoso asiento tapizado de cuero negro y ech&#243; mano del disco que guardaba en el fondo del salpicadero. En la car&#225;tula se le&#237;a &#8220;Mahler II &#8221;. El II era una contrase&#241;a, porque el compacto, que insert&#243; r&#225;pidamente, conten&#237;a en realidad la m&#250;sica de Mecano, que era lo que verdaderamente le gustaba a &#233;l. La cancioncilla inund&#243; repentinamente el habit&#225;culo: &#8220;Hoy no me puedo levantaaar... El fin de semana me sent&#243; fataaal...&#8221; Coloc&#243; la cajita en la esquina, separada del resto... Bien sab&#237;a &#233;l el efecto que causaba el verdadero Mahler, &#8220;m&#250;sica culta&#8221;, sobre sus conquistas adolescentes... Entre la biblioteca de su casa, que las intimidaba, aquella m&#250;sica y, por supuesto, su personalidad, se quedaban quietas, quietas, como se quedan las piezas cazadas dentro de la red.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Este pensamiento le llev&#243; a Sonia y se sinti&#243; fastidiado. La &#250;nica pega de aquella noche hab&#237;a sido &#233;sa: que volv&#237;a solo a casa. Bastantes habladur&#237;as hab&#237;a ya en el mundillo de la Universidad acerca de sus relaciones con las alumnas, como para invitarla a asistir, aunque la chica se quedara con las ganas... Y adem&#225;s pudiera ser que surgiera un apa&#241;o con alguna de las que ir&#237;an a escucharle... De hecho, la t&#237;a que estaba con el bombero no estaba nada mal. &#8220;Vieja pero con clase&#8221;. Para Nico vieja significaba diez a&#241;os menos que &#233;l. Hac&#237;a mucho, mucho tiempo que no se acostaba con una mujer de m&#225;s de veinticinco a&#241;os. Pero aquella hab&#237;a atra&#237;do su atenci&#243;n precisamente porque estaba con el bombero... Comenz&#243; a dirigirse a ella, mir&#225;ndola al acabar las frases, haciendo gestos en su direcci&#243;n... Pero al final la cosa no se arregl&#243;. Durante el c&#243;ctel que sigui&#243; se hab&#237;a acercado a ella con el pretexto de saludar al bombero, para comprobar con despecho que la t&#237;a no le dirig&#237;a ni una sola mirada... &#8220;Una fr&#237;gida, o una tortillera, seguro&#8221;, se consol&#243; a s&#237; mismo. Pero en fin, la faena es que ahora se marchaba solo para casa, y precisamente en una noche as&#237;, en la que era casi necesario recrearse en el &#233;xito de sus palabras, en los aplausos, en las felicitaciones... Se sinti&#243; enfadado por la frustraci&#243;n. &#8220;Ten&#237;a que haberle dicho a Sonia que viniera... A m&#237; qu&#233; me importa lo que digan cuatro estrechos...&#8221;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ahora estar&#237;a yendo a su casa con una t&#237;a de diecinueve a&#241;os, bien puesta y bien dispuesta, y all&#237;, encima del sof&#225; de la biblioteca, con una m&#250;sica suave de fondo, le repetir&#237;a un par de frases de la conferencia, explic&#225;ndoselas &#8220;lo justo para que abriese bien los ojos...&#8221; Nico estaba excitado y furioso a la vez. Su casa, un chalet lujoso, estaba vac&#237;a desde la marcha de su mujer, hac&#237;a ya un a&#241;o. &#8220;Y lo que me cost&#243; que se fuera, la muy zorra...&#8221; Porque hab&#237;a habido lucha. Carmen se hab&#237;a hartado de la situaci&#243;n, de saber y de ver con sus propios ojos c&#243;mo Nicol&#225;s hac&#237;a desfilar una aut&#233;ntica procesi&#243;n de alumnas por el sof&#225; de piel de la biblioteca &#8220;hasta sacarle brillo&#8221;, seg&#250;n les cont&#243; llorosa a sus hermanas, y hab&#237;a pedido el divorcio. El se hab&#237;a quedado perplejo: nunca se le hab&#237;a pasado por la imaginaci&#243;n que la sosa de su mujer fuera capaz de hacerle semejante desplante. Pero despu&#233;s se dio cuenta de las ventajas que eso pod&#237;a traerle. No ten&#237;an hijos. Carmen estaba encari&#241;ada con el perro y con el coche: &#161;Pues para ella! &#201;l pasaba del perro y ya ten&#237;a echado el ojo a aquel deportivo que ahora, por fin, era suyo. En fin, lo peor hab&#237;a sido el tema del chalet. Nico no estaba dispuesto a renunciar al s&#237;mbolo de estatus m&#225;s expl&#237;cito que hab&#237;a tenido en su vida... Hab&#237;a que ver la cara de las chicas cuando paraba el coche ante la puerta... Y al encender las luces: los cuadros de la entrada, los muebles sobrios y car&#237;simos... No, no, el chalet no lo soltaba ni a tiros. Adem&#225;s, &#191;para qu&#233; quer&#237;a ella una casa tan grande? Si era una sosa, si no ten&#237;a amistades, ni apenas trato con nadie... Las negociaciones duraron casi cuatro meses, y &#233;l se emple&#243; a fondo... Hubo gritos, s&#250;plicas, chantaje emocional... &#8220;Pero me sal&#237; con la m&#237;a&#8221;, se dijo a s&#237; mismo encogi&#233;ndose de hombros con desd&#233;n. Ahora ella viv&#237;a en un apartamento en el centro de la ciudad, con el perro y cuatro baratijas que se hab&#237;a llevado... Si no ten&#237;a gusto ni inter&#233;s por las cosas refinadas... All&#237; estaba en su sitio, no desentonaba y era el lugar que merec&#237;a para vivir.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La voz dulc&#237;sima de la cantante se expand&#237;a por todo el coche: &#8220;El ser negrito&#8221;, explicaba, &#8220;es un color... Lo de ser esclavo, no lo trago...&#8221;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Nicol&#225;s redujo la marcha cambiando a la vez de postura. Los zapatos se pegaban a los pedales. Se hab&#237;a dado cuenta nada m&#225;s arrancar el coche y le hab&#237;a fastidiado pensar que llevaba en las suelas una mierda de perro; pero ahora ten&#237;a la sensaci&#243;n de estar cada vez m&#225;s pegajoso e incluso le parec&#237;a notar algo de humedad en la parte baja de los pantalones. &#8220;Ser&#225; por la calefacci&#243;n...&#8221; Afortunadamente no ol&#237;a nada, as&#237; que quiz&#225; finalmente fuera barro, una pella arcillosa adherida a sus suelas y quiz&#225; manchando un poco el borde de las perneras...&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Sus pensamientos volvieron de nuevo a la conferencia, y una gran sonrisa se instal&#243; en su cara al rememorar algunas de sus frases m&#225;s brillantes.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#8220;YO&#8221;- hab&#237;a pronunciado con &#233;nfasis, desenfocando la mirada en un gesto que ten&#237;a muy ensayado -, &#8220;Yo no tengo a ning&#250;n familiar enterrado por caminos o cunetas... Pero estoy aqu&#237;. &#191;Y por qu&#233; estoy aqu&#237;? Enfoc&#243; la mirada y la dirigi&#243; hacia la acompa&#241;ante del bombero, componiendo una expresi&#243;n valiente y dolorida a la vez. &#8211;&#8220;Pues no es f&#225;cil, ni es agradable, y no s&#233; siquiera si ser&#225; &#250;til...&#8221; Se oy&#243; un ligero murmullo de aliento que surg&#237;a del p&#250;blico. &#8211;&#8220;Pero YO estoy aqu&#237;... &#161;Encadenado por la sangre de las v&#237;ctimas...!&#8221; Y hab&#237;a estallado el aplauso atronador, un&#225;nime, interminable... mientras &#233;l bajaba la cabeza t&#237;midamente, emocionado, asintiendo brevemente... &#161;Ah, qu&#233; sensaci&#243;n de plenitud! Tuvo que dominarse mucho para no mirar al bombero cara a cara, para no abatirle con su triunfo, para no decirle con la mirada y el gesto: &#8220;Ahora j&#243;dete&#8221;. En fin... Redujo un poco la velocidad, moviendo inc&#243;modo el pie derecho. Ten&#237;a la sensaci&#243;n de que se pegaba cada vez m&#225;s al pedal, y al bajar la mano hacia el pantal&#243;n comprob&#243; que la pernera estaba h&#250;meda hasta la mitad de la pantorrilla. Pero &#191;qu&#233; demonio pod&#237;a ser eso? &#161;se hab&#237;a metido en un charco hasta el cuezo y no se hab&#237;a dado ni cuenta! Ten&#237;a que haber sido en los jardines que rodeaban la Universidad, all&#237; donde, seg&#250;n el moderador, se hab&#237;an producido m&#250;ltiples ejecuciones... Nico solt&#243; un taco. Llevaba su traje predilecto, una pieza de lino a cuadros, moderno por dem&#225;s y caro, muy caro, seg&#250;n se ve&#237;a a la legua. Tendr&#237;a que decirle a Gladys que lo llevase sin falta al tinte y que se aplicara con los zapatos. La buena de Gladys... &#191;Qu&#233; le habr&#237;a preparado para cenar? Algo bueno y saludable, sin duda, porque lo trataba como a un rey. Tambi&#233;n con ella hab&#237;a habido lucha, pues no en vano era mujer. Pero &#233;l hab&#237;a sabido amansarla y como siempre, se hab&#237;a salido con la suya. Sol&#237;a decirles a sus amigos que Gladys era un buen fichaje: una dominicana de veintisiete a&#241;os, licenciada en Sociolog&#237;a, no muy guapa pero con un gran cuerpo... Nico hizo una mueca mientras volv&#237;a a palparse la humedad del pantal&#243;n. Recordaba el d&#237;a que conoci&#243; a la chica, y c&#243;mo ella le explic&#243; que estaba en Espa&#241;a sola, sin un duro, sin papeles, abandonada por un compatriota que la hab&#237;a embarcado en aquella aventura... Y Nico la ayud&#243;, desde luego. Primero se la cepill&#243; y despu&#233;s lleg&#243; con ella a un acuerdo ventajoso... sobre todo para &#233;l. Hab&#237;a que reconocer que la chica era una joya: lavaba, limpiaba, cocinaba, ten&#237;a siempre la nevera llena y adem&#225;s nunca dec&#237;a &#8220;no&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y aunque &#233;l le pagaba una miseria y dispon&#237;a de su tiempo, tambi&#233;n se arriesgaba al tener en su casa a una ilegal, &#191;no?... Y al final, Gladys se ganaba la vida gracias a &#233;l, porque si no estar&#237;a ya metida hasta el cuello en la prostituci&#243;n como tantas otras como ella...&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Nicol&#225;s, estaba claro, ten&#237;a justificaci&#243;n moral para todo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;All&#225;, entre los &#225;rboles oscuros, comenzaban a divisarse las luces de la urbanizaci&#243;n. Mir&#243; el reloj del salpicadero y vio que eran casi las cuatro de la madrugada. Sin embargo, en lugar de estar cansado se encontraba en un raro estado de excitaci&#243;n, como nervioso, o ansioso. &#8220;La emoci&#243;n y la incomodidad&#8221;, se dijo destemplado. Estaba deseando llegar a casa, quitarse los zapatos y el traje, secarse los pies. El barro deb&#237;a haberse licuado, porque ten&#237;a casi pegados los zapatos a los pedales y la cosa iba a m&#225;s. &#191;Y qu&#233; decir de los pantalones? Ten&#237;a la sensaci&#243;n de que la humedad le llegaba ya hasta las rodillas. El disco se hab&#237;a acabado y apag&#243; el aparato. Se dio cuenta de que su estado de &#225;nimo euf&#243;rico y triunfal hab&#237;a ido desapareciendo poco a poco, dando paso a una sensaci&#243;n de inquietud muy desagradable. Estaba pendiente de los zapatos, de los pantalones, de lo que pudiera haber pisado al salir de la conferencia o del bar. Sin retirar la vista de la carretera, baj&#243; la mano izquierda y palp&#243; una vez m&#225;s los pantalones: &#161;La pernera estaba casi empapada y la humedad sub&#237;a por la rodilla!. Estruj&#243; la tela con incredulidad y en un gesto instintivo se llev&#243; la mano a la nariz. El olor casi lo mare&#243;. Era un olor acre, met&#225;lico, que se instal&#243; inmediatamente en su pituitaria. Adem&#225;s, era algo pegajoso, y al sujetar el volante se dio cuenta de que lo hab&#237;a pringado con aquello.
&#8220;Pero &#191;qu&#233; demonio es esto?&#8221;. Volv&#237;a a hablar en voz alta, pero su propia voz le pareci&#243; extra&#241;a, alterada, lejana... Movi&#243; el pie fren&#233;ticamente y not&#243; un chapoteo. El suelo del coche parec&#237;a estar inundado. &#8220;Esta porquer&#237;a est&#225; entrando por los bajos del coche&#8221;, pens&#243;. La idea de que algo iba mal en su preciado juguete, en lugar de sacarle de sus casillas como hubiera sido normal, le tranquiliz&#243;. El cansancio y las copas le hab&#237;an provocado una sensaci&#243;n hist&#233;rica nada frecuente en &#233;l; estaba casi alucinando. Procur&#243; concentrarse en la conducci&#243;n mientras restregaba la mano contra el muslo, dejando sobre la tela un gran manch&#243;n oscuro. &#8220;L&#225;stima de traje&#8221;. Afortunadamente entraba ya por el port&#243;n que le llevaba directamente a su casa. A esas horas no hab&#237;a luz en ning&#250;n chalet de los alrededores. La noche, m&#225;s bien oscura, centelleaba aqu&#237; y all&#225; a causa de la lluvia que ca&#237;a finamente sobre &#225;rboles y setos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Exhausto, Nico detuvo el coche ante la puerta del garaje. Antes de meterlo dentro quer&#237;a comprobar la magnitud del estropicio. Abri&#243; la portezuela justo debajo del foco que iluminaba la entrada. Hac&#237;a fr&#237;o y el viento murmuraba en todos los rincones del jard&#237;n. Nico se sobresalt&#243;. De repente se notaba amedrentado, resisti&#233;ndose sin saber por qu&#233; a salir del coche. Haciendo un esfuerzo, sac&#243; la pierna izquierda. Bajo la luz del foco Nico vio horrorizado que estaba manchado hasta la rodilla, empapado en una sustancia legamosa y oscura que ahora desped&#237;a un tremendo hedor. Salt&#243; fuera del coche como si le hubieran empujado y se dio cuenta de que respiraba angustiosamente, jadeando casi, con la boca abierta y empapado en sudor, mientras se palpaba fren&#233;ticamente las dos piernas y se olisqueaba las manos. De repente tom&#243; conciencia de lo que era aquello: &#161;Era sangre! &#161;Era barro! &#161;Era lo que &#233;l mismo hab&#237;a descrito aquella tarde en el Sal&#243;n de Actos: el barro que formaban las tierras negras y la sangre de los muertos! &#161;El l&#233;gamo inicuo que se extend&#237;a por montes y cunetas! &#161;Y &#233;l, Nicol&#225;s, sin saber cu&#225;ndo o d&#243;nde, lo hab&#237;a pisado, se hab&#237;a sumergido en &#233;l, y ahora estaba invadi&#233;ndole, subiendo por sus pantalones hacia arriba, hacia arriba, ahog&#225;ndolo con su olor asfixiante, entrando por su garganta, expandi&#233;ndose por el interior de su cabeza, ceg&#225;ndolo...!
Nicol&#225;s cay&#243; al suelo retorci&#233;ndose, intentando deshacerse de los zapatos, dando patadas al aire... pero aquel olor incre&#237;ble le hab&#237;a cortado ya la respiraci&#243;n, y dando unas boqueadas in&#250;tiles se dej&#243; caer hacia atr&#225;s.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Gladys le encontr&#243; por la ma&#241;ana. M&#225;s tarde el forense le explic&#243; que el infarto debi&#243; comenzar en el trayecto de regreso, pero que su naturaleza habr&#237;a resistido hasta llegar a su casa &#8220;por el instinto a guarecernos que tenemos todos los seres cuando nos sentimos heridos&#8221;. Y desde luego, Nico deb&#237;a de tener aquel instinto bien desarrollado, porque hab&#237;a hecho aquel viaje con el coraz&#243;n completamente roto. Fue al salir del coche cuando se desplom&#243;, y as&#237; lo hab&#237;a encontrado Gladys, all&#237;, ante la puerta del garaje, ca&#237;do pero compuesto, con su traje de lino impoluto, como reci&#233;n vestido... &#8220;As&#237; era &#233;l&#8221;- pens&#243; Gladys. &#8220;Cuidadoso hasta la neurosis. Estaba casi muerto y todav&#237;a hab&#237;a pensado en quitarse los zapatos para no ensuciar la alfombra... Y eso a pesar de que estaban impecables...&#8221;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Poema del olvido</title>
		<link>http://www.represionfranquistavalladolid.org/?Poema-del-olvido</link>
		<guid isPermaLink="true">http://www.represionfranquistavalladolid.org/?Poema-del-olvido</guid>
		<dc:date>2012-01-01T13:06:14Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Redacci&#243;n</dc:creator>



		<description>Os presentamos un nuevo poema de Juan Carlos Valle, m&#225;s conocido como Karlotty, apreciado colaborador de esta p&#225;gina. El poema, escrito para el Homenaje a las v&#237;ctimas del golpe de estado franquista de 1936 en Ferrol, profundiza en los sentimientos producidos por la memoria de los represaliados en la forma sensible y sin concesiones propia del autor, siempre bienvenido a este espacio. El Homenaje fue promovido por la Uni&#243;n Libertaria de Ferrol, y estaba inscrito en las X Jornadas (...)

-
&lt;a href="http://www.represionfranquistavalladolid.org/?-Pagina-Literaria,46-" rel="directory"&gt;45. P&#225;gina Literaria&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.represionfranquistavalladolid.org/IMG/arton167.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='150' height='113' class='spip_logos' style='height:113px;width:150px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Os presentamos un nuevo poema de &lt;a href='http://www.represionfranquistavalladolid.org/?De-Los-Luminosos-Dias-Oscuros' class='spip_out'&gt;Juan Carlos Valle&lt;/a&gt;, m&#225;s conocido como Karlotty, apreciado colaborador de esta p&#225;gina.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;El poema, escrito para el Homenaje a las v&#237;ctimas del golpe de estado franquista de 1936 en Ferrol, profundiza en los sentimientos producidos por la memoria de los represaliados en la forma sensible y sin concesiones propia del autor, siempre bienvenido a este espacio.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El Homenaje fue promovido por la Uni&#243;n Libertaria de Ferrol, y estaba inscrito en las X Jornadas Libertarias, desarrolladas entre el 15 y el 19 de noviembre del 2011 y que finalizaron en el cementerio de Canido, lugar donde se produjeron muchos de los asesinatos sufridos por las v&#237;ctimas de la sublevaci&#243;n, m&#225;s de 500 en los primeros d&#237;as de la guerra y centenares m&#225;s en toda la comarca.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;Poema del olvido&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;EL OLVIDO ES UNA MUERTE QUE TE GOLPEA COMO Un rayo
&lt;br /&gt;UNA PESADILLA QUE NO SABE
&lt;br /&gt;DEL D&#205;A Y DE LA NOCHE
&lt;br /&gt;UNA LAPIDA ESTERIL QUE CONTRADICE TUS OJOS
&lt;br /&gt;EL OLVIDO ES UN ENORME CEMENTERIO
&lt;br /&gt;UNA SEMENTERA DEL CRIMEN
&lt;br /&gt;EL RECUERDO NOS INVOLUCRA NOS AMPLIA NOS DESDOBLA
&lt;br /&gt;HACE DE LA MEMORIA UN VIGIA INSOMNE
&lt;br /&gt;QUE LEVANTA EL MAPA DE TODAS LAS DERROTAS
&lt;br /&gt;SI TE ESPANTA EL DOLOR
&lt;br /&gt;TENDR&#193;S AMNESIA DEL MA&#209;ANA
&lt;br /&gt;SI NO RECUERDAS MIS NOMBRES
&lt;br /&gt;Los recuerdos no son dolorosos
&lt;br /&gt;doloroso es callar, silenciar, amordazar
&lt;br /&gt;expulsar del coraz&#243;n la vida que nos sue&#241;a
&lt;br /&gt;Romper la leche contra la tierra sin nombre
&lt;br /&gt;enterrar a los vivos en el estampido del olvido
&lt;br /&gt;El asesino se especializa en la memoria de sus pasos
&lt;br /&gt;las v&#237;ctimas, solo viven si las hospedas en tu recuerdo
&lt;br /&gt;Nuestros muertos nos visitan con las manos llenas
&lt;br /&gt;&#191;Que seria sin su memoria
&lt;br /&gt;esta tarde tan larga?
&lt;br /&gt;Sin la memoria de los que nos preceden
&lt;br /&gt;en los adorables naufragios
&lt;br /&gt;seriamos marineros
&lt;br /&gt;sin barcos
&lt;br /&gt;sin ronseles en los ojos
&lt;br /&gt;ni flores de los vientos
&lt;br /&gt;en los ojales del alma.
&lt;br /&gt;Y levantarte cada d&#237;a &lt;br /&gt;como si el mundo te llamara
&lt;br /&gt;y no como un paria
&lt;br /&gt;expulsado
&lt;br /&gt;de la vida.
&lt;br /&gt;SOLO LOS MUERTOS NO GUARDAN RECUERDO DE LOS MUERTOS
&lt;br /&gt;Los recuerdos nos arman para inventar regresos
&lt;br /&gt;para no sucumbir a la mediocre cosecha
&lt;br /&gt;de la codicia y de la trampa
&lt;br /&gt;a la escombrera hedionda del que amasa muerte
&lt;br /&gt;hasta hacer de su vida
&lt;br /&gt;un cementerio de oquedades.
&lt;br /&gt;LA MEMORIA HACE IMPOSIBLE SER MUERTOS VIVIENTES.
&lt;br /&gt;Y sabemos que NO HAY CANTO
&lt;br /&gt;Que se silencie
&lt;br /&gt;SI EL SILENCIO HABLA.
&lt;br /&gt;Encendamos el sol cada dia
&lt;br /&gt;para hacer el pan de justicia
&lt;br /&gt;bajo el &#225;rbol de los vuelos
&lt;br /&gt;los que somos libres
&lt;br /&gt;sin permiso de nadie
&lt;br /&gt;y sin due&#241;os.
&lt;br /&gt;SI COMPARTIMOS LA PALABRA Y EL TECHO
&lt;br /&gt;LA RESISTENCIA Y LA RISA
&lt;br /&gt;JAMAS MASTICAREMOS EL OLVIDO
&lt;br /&gt;NI CON LOS P&#193;RPADOS DE SO&#209;AR LA TIERRA&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>El limpiabotas del Aurora</title>
		<link>http://www.represionfranquistavalladolid.org/?El-limpiabotas-del-Aurora</link>
		<guid isPermaLink="true">http://www.represionfranquistavalladolid.org/?El-limpiabotas-del-Aurora</guid>
		<dc:date>2011-11-12T21:04:49Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Federico Bello Landrove </dc:creator>



		<description>Nuevo relato de Federico Bello Landrove que forma parte de la serie &#8220;Cr&#243;nica Sentimental de la Guerra Civil&#8221;.

-
&lt;a href="http://www.represionfranquistavalladolid.org/?-Pagina-Literaria,46-" rel="directory"&gt;45. P&#225;gina Literaria&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.represionfranquistavalladolid.org/IMG/arton161.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='150' height='104' class='spip_logos' style='height:104px;width:150px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Nuevo relato de &lt;a href='http://www.represionfranquistavalladolid.org/?Federico-Bello-Landrove' class='spip_out'&gt;Federico Bello Landrove&lt;/a&gt; que forma parte de la serie &#8220;Cr&#243;nica Sentimental de la Guerra Civil&#8221;.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		
		<enclosure url="http://www.represionfranquistavalladolid.org/IMG/pdf/El_limpiabotas_del_Aurora-.pdf" length="740010" type="application/pdf" />
		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Va tenebrosa la vida</title>
		<link>http://www.represionfranquistavalladolid.org/?Va-tenebrosa-la-vida</link>
		<guid isPermaLink="true">http://www.represionfranquistavalladolid.org/?Va-tenebrosa-la-vida</guid>
		<dc:date>2011-10-08T13:42:21Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Redacci&#243;n</dc:creator>



		<description>Fernando Garc&#237;a Izquierdo

-
&lt;a href="http://www.represionfranquistavalladolid.org/?-Pagina-Literaria,46-" rel="directory"&gt;45. P&#225;gina Literaria&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.represionfranquistavalladolid.org/IMG/arton160.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='104' height='150' class='spip_logos' style='height:150px;width:104px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;&lt;a href='http://www.represionfranquistavalladolid.org/?Fernando-Garcia-Izquierdo' class='spip_out'&gt;Fernando Garc&#237;a Izquierdo&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		
		<enclosure url="http://www.represionfranquistavalladolid.org/IMG/pdf/Va_tenebrosa_la_vida-_Fernando_Garcia_Izquierdo.pdf" length="952635" type="application/pdf" />
		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Su santa ira. </title>
		<link>http://www.represionfranquistavalladolid.org/?Su-santa-ira</link>
		<guid isPermaLink="true">http://www.represionfranquistavalladolid.org/?Su-santa-ira</guid>
		<dc:date>2011-09-05T18:29:26Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Redacci&#243;n</dc:creator>



		<description>S&#233;ptima entrega de la Saga de Fernando Garc&#237;a Izquierdo.

-
&lt;a href="http://www.represionfranquistavalladolid.org/?-Pagina-Literaria,46-" rel="directory"&gt;45. P&#225;gina Literaria&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.represionfranquistavalladolid.org/IMG/arton155.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='106' height='150' class='spip_logos' style='height:150px;width:106px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;S&#233;ptima entrega de la Saga de &lt;a href='http://www.represionfranquistavalladolid.org/?Fernando-Garcia-Izquierdo' class='spip_out'&gt;Fernando Garc&#237;a Izquierdo.&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		
		<enclosure url="http://www.represionfranquistavalladolid.org/IMG/pdf/Su_santa_ira-Fernando_Garcia_Izquierdo.pdf" length="715464" type="application/pdf" />
		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Feli y Dorotea</title>
		<link>http://www.represionfranquistavalladolid.org/?Feli-y-Dorotea</link>
		<guid isPermaLink="true">http://www.represionfranquistavalladolid.org/?Feli-y-Dorotea</guid>
		<dc:date>2011-08-04T19:41:12Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Redacci&#243;n</dc:creator>



		<description>Bajo el t&#237;tulo &quot;Feli y Dorotea&quot; presentamos la sexta novela de la saga de Fernando Garc&#237;a Izquierdo. Una nueva colaboraci&#243;n del autor para nuestra P&#225;gina Literaria.

-
&lt;a href="http://www.represionfranquistavalladolid.org/?-Pagina-Literaria,46-" rel="directory"&gt;45. P&#225;gina Literaria&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.represionfranquistavalladolid.org/IMG/arton151.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='103' height='150' class='spip_logos' style='height:150px;width:103px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Bajo el t&#237;tulo &quot;Feli y Dorotea&quot; presentamos la sexta novela de la saga de Fernando Garc&#237;a Izquierdo. Una nueva colaboraci&#243;n del autor para nuestra P&#225;gina Literaria.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		
		<enclosure url="http://www.represionfranquistavalladolid.org/IMG/pdf/Feli_y_Dorotea-Fernando_Garcia_Izquierdo.pdf" length="748249" type="application/pdf" />
		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Los a&#241;os del hambre</title>
		<link>http://www.represionfranquistavalladolid.org/?Los-anos-del-hambre</link>
		<guid isPermaLink="true">http://www.represionfranquistavalladolid.org/?Los-anos-del-hambre</guid>
		<dc:date>2011-04-10T11:48:59Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Redacci&#243;n</dc:creator>



		<description>Bajo el t&#237;tulo &#8220;Los a&#241;os del hambre&#8221; presentamos la quinta novela de la saga de Fernando Garc&#237;a Izquierdo. Una nueva colaboraci&#243;n del autor para nuestra P&#225;gina Literaria.

-
&lt;a href="http://www.represionfranquistavalladolid.org/?-Pagina-Literaria,46-" rel="directory"&gt;45. P&#225;gina Literaria&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.represionfranquistavalladolid.org/IMG/arton137.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='148' height='150' class='spip_logos' style='height:150px;width:148px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Bajo el t&#237;tulo &#8220;Los a&#241;os del hambre&#8221; presentamos la quinta novela de la saga de &lt;a href='http://www.represionfranquistavalladolid.org/?Todos-los-lutos-del-mundo' class='spip_out'&gt;Fernando Garc&#237;a Izquierdo&lt;/a&gt;. Una nueva colaboraci&#243;n del autor para nuestra P&#225;gina Literaria.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		
		<enclosure url="http://www.represionfranquistavalladolid.org/IMG/pdf/Los_anos_del_hambre-_F-Garcia_Izquierdo.pdf" length="605797" type="application/pdf" />
		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>El censor y la palabra</title>
		<link>http://www.represionfranquistavalladolid.org/?El-censor-y-la-palabra</link>
		<guid isPermaLink="true">http://www.represionfranquistavalladolid.org/?El-censor-y-la-palabra</guid>
		<dc:date>2011-04-10T11:24:36Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Federico Bello Landrove </dc:creator>



		<description>El relato trata de la Guerra Civil, si bien se desarrolla en gran parte m&#225;s ac&#225; en el tiempo, pero con base en el terrible da&#241;o que la Guerra y su pervivencia en los corazones caus&#243; en una generaci&#243;n que empezaba a vivir, crear y amar. Al modo surrealista, juega con la vida y la literatura en un caleidoscopio de textos y de vac&#237;os, de palabras luminosas y oscuros tachones, que s&#243;lo el amor y la piedad podr&#225;n romper y, a un tiempo, fijar. El testamento aludido en el cuento existi&#243; y felizmente se ha (...)

-
&lt;a href="http://www.represionfranquistavalladolid.org/?-Pagina-Literaria,46-" rel="directory"&gt;45. P&#225;gina Literaria&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.represionfranquistavalladolid.org/IMG/arton136.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='129' height='150' class='spip_logos' style='height:150px;width:129px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;El relato trata de la Guerra Civil, si bien se desarrolla en gran parte m&#225;s ac&#225; en el tiempo, pero con base en el terrible da&#241;o que la Guerra y su pervivencia en los corazones caus&#243; en una generaci&#243;n que empezaba a vivir, crear y amar. Al modo surrealista, juega con la vida y la literatura en un caleidoscopio de textos y de vac&#237;os, de palabras luminosas y oscuros tachones, que s&#243;lo el amor y la piedad podr&#225;n romper y, a un tiempo, fijar. El testamento aludido en el cuento existi&#243; y felizmente se ha conservado, para ejemplo y emoci&#243;n de todos: es el del alcalde de Valladolid, Antonio Garc&#237;a-Quintana (1894-1937), cuyo texto (y tachaduras censorias) ha sido publicado hace a&#241;os en su biograf&#237;a El fracaso de la raz&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;a href='http://www.represionfranquistavalladolid.org/?Federico-Bello-Landrove' class='spip_out'&gt;Federico Bello Landrove&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		
		<enclosure url="http://www.represionfranquistavalladolid.org/IMG/pdf/El_censor_y_la_palabra-_Federico_Bello_Landrove.pdf" length="177733" type="application/pdf" />
		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>U&#241;as de bruja</title>
		<link>http://www.represionfranquistavalladolid.org/?Unas-de-bruja</link>
		<guid isPermaLink="true">http://www.represionfranquistavalladolid.org/?Unas-de-bruja</guid>
		<dc:date>2011-03-08T16:22:19Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Redacci&#243;n</dc:creator>



		<description>Este relato es una nueva colaboraci&#243;n de Jimena Brime de Urz para nuestra P&#225;gina Literaria Para ti, Xulio Garc&#237;a Bilbao. Hace unos a&#241;os, durante un largo verano, estuve investigando los sucesos del a&#241;o 36 en una aldea pr&#243;xima a mi ciudad. Me hab&#237;a llamado uno de mis primos pidi&#233;ndome ayuda para hacer aquel trabajo, que a &#233;l se le hac&#237;a cuesta arriba, como suele suceder cuando lo que se investiga concierne a uno mismo. As&#237; que me plant&#233; en el pueblecillo y anduvimos dando vueltas, visitando el (...)

-
&lt;a href="http://www.represionfranquistavalladolid.org/?-Pagina-Literaria,46-" rel="directory"&gt;45. P&#225;gina Literaria&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.represionfranquistavalladolid.org/IMG/arton132.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='129' height='150' class='spip_logos' style='height:150px;width:129px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Este relato es una nueva colaboraci&#243;n de &lt;a href='http://www.represionfranquistavalladolid.org/?Una-cierta-justicia-historica' class='spip_out'&gt;Jimena Brime de Urz&lt;/a&gt; para nuestra P&#225;gina Literaria&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;Para ti, Xulio Garc&#237;a Bilbao.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Hace unos a&#241;os, durante un largo verano, estuve investigando los sucesos del a&#241;o 36 en una aldea pr&#243;xima a mi ciudad. Me hab&#237;a llamado uno de mis primos pidi&#233;ndome ayuda para hacer aquel trabajo, que a &#233;l se le hac&#237;a cuesta arriba, como suele suceder cuando lo que se investiga concierne a uno mismo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;As&#237; que me plant&#233; en el pueblecillo y anduvimos dando vueltas, visitando el archivo del ayuntamiento, viajando a las localidades de los alrededores&#8230; Por fin, intentamos recoger alg&#250;n testimonio de la &#233;poca, que era lo que a m&#237; me interesaba m&#225;s.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Mi primo me se&#241;al&#243; a dos personas que hab&#237;an vivido todo aquello y que en aquellos tiempos eran adolescentes. El hombre no querr&#237;a hablar conmigo, eso ya me lo anticipaba; pero la mujer seguro que no tendr&#237;a inconveniente en contarme lo que supiera y contestar todas las preguntas que quisiera hacerle.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y fue esa mujer la que me revel&#243; lo que nadie me hab&#237;a dicho: que en el mismo pueblo, muy cerca de all&#237;, viv&#237;a una protagonista de aquellos sucesos. Se trataba de una mujer de casi noventa a&#241;os, que viv&#237;a sola y con buena salud en una casa de las afueras del pueblo. Esa mujer hab&#237;a participado en el bando nacional, trabajando ardorosamente con los golpistas; hab&#237;a denunciado a los vecinos, hab&#237;a informado a las patrullas y hab&#237;a sido parte activa de ellas. Esto &#250;ltimo me fue dicho de una manera muy sutil, pero inequ&#237;voca.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Cuando ped&#237; precisiones, mi informante asegur&#243; taxativamente que la tal se&#241;ora hab&#237;a intervenido directamente en algunos de los hechos m&#225;s crueles ocurridos, sobre todo en las aldeas vecinas; y que de eso muchos vecinos hab&#237;an dado fe, adem&#225;s de que ella misma se hab&#237;a vanagloriado de &lt;i&gt;aquello&lt;/i&gt; durante a&#241;os, por lo que no hab&#237;a ninguna duda sobre el particular. Pero adem&#225;s, mi informante hab&#237;a visto con sus propios ojos (y eso lo recalcaba mucho), &lt;i&gt;con sus propios ojos,&lt;/i&gt; la detenci&#243;n y el intento de linchamiento de un hijo del alcalde republicano, un chico que hab&#237;a logrado esconderse durante tres meses en un pajar, y que al fin hab&#237;a sido denunciado por unos vecinos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Mi informante me cont&#243; que la guardia civil rode&#243; el pajar donde estaba el muchacho; pero enseguida aparecieron los falangistas del pueblo, entre los que se encontraba aquella mujer, vestidos todos con camisas azules y armados con pistolas y fusiles. Ven&#237;an nerviosos, casi hist&#233;ricos, a reclamar que el chico les fuera entregado. Cuando el cabo se neg&#243;, los falangistas se pusieron violentos, y en un momento dado intentaron prender fuego al pajar con el chico dentro. La guardia civil logr&#243; impedirlo, y entonces el chico se entreg&#243;. Haciendo un gran esfuerzo, lograron introducirlo en el coche, salv&#225;ndolo de las agresiones de aquella pandilla que se le intentaba echar encima, aullando como los mismos lobos. Cuando ya estaba dentro del coche, atemorizado y exhausto, la mujer aquella se acerc&#243; y&#8230; &lt;i&gt;&#8220;sac&#243; del refajo una aguja de tejer y le pinch&#243; con todas sus fuerzas&#8230; menos mal que le dio en el hombro, pero la aguja le qued&#243; clavada&#8230;&#8221;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Aquella fiera sanguinaria hab&#237;a encontrado su ocasi&#243;n en el golpe de estado, sus compa&#241;eros de fechor&#237;as en las patrullas falangistas, y su pretexto, en la salvaci&#243;n de Espa&#241;a. Las salvajadas cometidas, lejos de ser castigadas, le hab&#237;an hecho ganarse el miedo, el respeto y hasta la admiraci&#243;n de unos y otros vecinos, y ella hab&#237;a disfrutado de su terrible fama, utiliz&#225;ndola para amedrentar a quien se cruzase en su camino.
Pero eso hab&#237;a sido hace muchos, much&#237;simos a&#241;os. Todo hab&#237;a cambiado; casi toda la gente de la &#233;poca hab&#237;a muerto ya, y aquella mujer segu&#237;a viviendo all&#237; mismo, en una casa ante la que yo pasaba diariamente para ir a la piscina.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En ese mismo momento decid&#237; hablar con aquella mujer, y le ped&#237; a mi informante que me dijera exactamente en qu&#233; casa viv&#237;a.
&lt;br /&gt;&#8212; &#8220;&#161;Esa&#8230; esa bruja&#8221;!-, exclam&#243; con temor y desprecio-. &#8220;&#161;Ni se le ocurra a usted acercarse a ella!&#8221;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Yo la tranquilic&#233;. No pensaba acercarme a ella, le dije. Pero, &#191;qu&#233; mal pod&#237;a hacerme, si ten&#237;a casi 90 a&#241;os? En todo caso, lo preguntaba por curiosidad, para saberlo, para poderla reconocer en caso de encontr&#225;rmela por la calle&#8230;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Poco a poco, y despu&#233;s de referirse a ella una docena de veces como &#8220;esa bruja&#8221;, logr&#233; sacarle las suficientes indicaciones para localizarla.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y efectivamente, a partir de ese d&#237;a al ir a la piscina me paseaba remolonamente por la puerta de la casa de la bruja. Se trataba de una casita de piedra vieja y de una sola planta, rodeada de un pedazo de terreno que podr&#237;a haber sido un jard&#237;n, pero que estaba, como la casa, abandonado y repleto de trastos y basuras. A esas horas, las doce de la ma&#241;ana, la puerta y las dos ventanas de la casucha se mostraban abiertas, pero la oscuridad interior era total y no pod&#237;a vislumbrar nada. De la se&#241;ora no hab&#237;a ni rastro, pero yo, temiendo que pudiera estar observ&#225;ndome desde dentro, pasaba por delante despacio pero sin detenerme.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Despu&#233;s lleg&#243; un fin de semana lluvioso; un viaje a la capital; una visita&#8230; Pasaron casi quince d&#237;as hasta que de nuevo pude ir a la piscina. Casi hab&#237;a olvidado mis proyectos de entrevistar a aquella mujer, pero al enfilar la calle, la vislumbr&#233; en la reja de la entrada del jard&#237;n. Sin saber por qu&#233;, reduje el paso. Me hab&#237;a puesto nerviosa y sent&#237;a los latidos del coraz&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Me fui acercando con el convencimiento de que era ella. Se trataba de una mujer vieja y gris; gris de cabeza a pies. Era muy baja de estatura y gorda como una bola. Ten&#237;a el pelo gris, abundante como un peluc&#243;n, corto y erizado; vest&#237;a una bata renegrida, ce&#241;ida a su cuerpo regordete, bastante larga, y debajo de ella, una camiseta o jersey tambi&#233;n gris&#225;ceo. Fui acerc&#225;ndome a ella despacio, recordando lo que me hab&#237;an contado acerca de su crueldad, las advertencias de que no me acercara a ella. Ya cerca, su aspecto era sucio y desastrado, pero no parec&#237;a peligrosa, a pesar de que estaba manejando una especie de podadora larga con la que cortaba las ramas rebeldes de una trepadora.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Al pasar ante ella reduje mi marcha. Ella levant&#243; los ojos y me mir&#243; fijamente.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#8212; Hola, buenos d&#237;as- salud&#233; yo, sonri&#233;ndole. &lt;br /&gt;&#8212; Buenos d&#237;as- respondi&#243; enderez&#225;ndose y bajando la podadera.
&lt;br /&gt;&#8212; Parece que no llover&#225;, &#191;verdad? Voy a la piscina&#8230;
&lt;br /&gt;&#8212; No llueve, no&#8230;-. La vieja se acercaba ligeramente a m&#237; sin dejar de mirarme con fijeza.- Aunque nunca se sabe&#8230;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Yo me hab&#237;a parado ante la casa al ver que la mujer me contestaba y mostraba cierto inter&#233;s en mi persona. Me acerqu&#233; algo m&#225;s a ella. Ten&#237;a la cara amarronada, quemada y sucia, y sus ojos eran amarillos como los de una fiera. Su cuerpo, sin embargo, desdec&#237;a cualquier idea de fiereza. Era como muchas mujeres mayores: gruesa y floja, lenta y torpe.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Continuamos una conversaci&#243;n insustancial acerca de la poda y las plantas que todo lo invad&#237;an, y enseguida me desped&#237; y continu&#233; el camino a la piscina.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Tumbada sobre la hierba, recordaba v&#237;vidamente el testimonio de la se&#241;ora R. Se me hac&#237;a dif&#237;cil que aquella vieja con la que acababa de cruzar unas palabras fuera la misma mujer que me hab&#237;an descrito; una mujer capaz de asesinar a sus vecinos con las manos desnudas; una fiera sanguinaria que no hab&#237;a sentido piedad ante aquellas v&#237;ctimas, aquellos chicos de la zona que hab&#237;an sido tiroteados en las orillas del Arenteiro mientras sollozaban y ped&#237;an clemencia&#8230; Tumbada en la piscina, tost&#225;ndome al sol mientras escuchaba los chillidos regocijados de los ni&#241;os, me parec&#237;a m&#225;s mentira que nunca que todo aquello hubiera pasado de verdad, tan cerca de aquel recinto, y a personas con nombre y apellido&#8230; y que una de las manos ejecutoras, una de las responsables de aquello fuera esa vieja gris e insignificante, que casi daba pena&#8230;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Aquella semana persever&#233; en mis intentos para tropezarme de nuevo con aquella mujer, pero tuvieron que pasar cuatro d&#237;as antes de volverla a encontrar. Estaba dentro del jard&#237;n, inclinada sobre algo que hab&#237;a en el suelo, por lo que no la vi hasta que estuve muy cerca de ella. Me detuve ante la verja y en ese momento, ella levant&#243; la mirada con un movimiento furtivo, como un animal sorprendido y dispuesto a emprender la hu&#237;da.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#8212; Hola, buenas-, salud&#233; sonriente. &#8211; Qu&#233;, &#191;est&#225; plantando algo?
&lt;br /&gt;&#8212; Ah, buenos d&#237;as-, respondi&#243; enderez&#225;ndose.- No la conoc&#237;, as&#237; de pronto. &#191;Va a la piscina?
&lt;br /&gt;&#8212; Pues s&#237;; vamos a ver si aprovechamos estos d&#237;as, porque ya pronto&#8230;
&lt;br /&gt;&#8212; Eso, eso; ya pronto se termina el verano&#8230; &#191;Usted vive aqu&#237;?
&lt;br /&gt;&#8212; No, estoy pasando el verano&#8230; me gusta mucho el pueblo, es tan tranquilo&#8230; y paro en el Outeiro, all&#225; arriba, &#191;lo conoce? En las casas del campo de f&#250;tbol&#8230;
&lt;br /&gt;&#8212; S&#237;, s&#237;, ya se d&#243;nde&#8230; pero eso est&#225; lejos para venir a la piscina.
&lt;br /&gt;&#8212; S&#237;, un poco; pero me sirve para pasear, para mover las piernas. Si nos pasamos los d&#237;as sin movernos&#8230; Es una cosa fatal, cada d&#237;a m&#225;s parados todos&#8230; Porque antes se iba a todas partes a pie, &#191;no? Y la gente estaba mejor&#8230;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Fuimos enhebrando una conversaci&#243;n, en la que lo m&#225;s sobresaliente fue el acercamiento de la vieja hacia m&#237;. Una vez que supo quien era yo y d&#243;nde viv&#237;a, y a donde iba, se solt&#243; a hablar. Se refiri&#243; a las caminatas que todo el mundo hac&#237;a en su juventud; en lo que se trabajaba, en las dificultades de los caminos, en las ropas lavadas en los r&#237;os&#8230; Yo estaba sorprendida; hab&#237;a dado por hecho que la bruja ser&#237;a reservada y hostil; que no iba a conseguir que me dirigiera la palabra, y sin embargo, all&#237; estaba, cont&#225;ndome como hab&#237;a sido su juventud.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y ya el colmo fue cuando me invit&#243; a entrar en su casa. Me pill&#243; por sorpresa y dud&#233;. Desde la calle, la casa se ve&#237;a oscura y tenebrosa. Nada se vislumbraba a trav&#233;s de la puerta, abierta de par en par. Me daba repel&#250;s la idea de entrar all&#237;, pero me daba cuenta de que aquella era la oportunidad que hab&#237;a estado buscando desde que me hab&#237;an hablado de aquella mujer que ahora estaba insistiendo y me ofrec&#237;a no se qu&#233;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;As&#237; que entr&#233; tras ella. Atravesamos el jardinillo, casi un basural en el que crec&#237;an desganadamente cuatro o cinco plantas an&#233;micas. La entrada a la casucha se hac&#237;a subiendo cinco escalones de piedra, sucios y desgastados por las lluvias y las inclemencias de a&#241;os y a&#241;os. El edificio era muy viejo, m&#225;s de lo que me hab&#237;a parecido al principio. Al alcanzar la puerta, vi que era tan baja que hab&#237;a que inclinar un poco la cabeza. Ella no; ella pasaba holgadamente bajo aquel dintel p&#233;treo y grueso que abarcaba casi la mitad de la habitaci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#8212; Si&#233;ntese, si&#233;ntese aqu&#237;-. Me conduc&#237;a a una de las esquinas del cuarto, donde hab&#237;a una mesa camilla y dos sillas de enea-. T&#243;mese algo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Pese a mis negativas, me dej&#243; sentada en una de las sillas y pas&#243; hacia adentro a trav&#233;s de otra puerta que parec&#237;a conducir a la cocina. Segu&#237;a hablando sin parar, y yo apenas entend&#237;a lo que estaba diciendo. Aprovech&#233; para escudri&#241;ar a mi alrededor. La habitaci&#243;n era una especie de comedor o sala diminuta y desguarnecida, adem&#225;s de muy sucia. Las paredes eran muy gruesas, y su encalado, desconchado en varias zonas, dejaba entrever la piedra de que estaban hechas. El techo era baj&#237;simo, y la ventana, muy peque&#241;a, dejaba pasar un velo gris&#225;ceo de luz que no permit&#237;a desvelar las formas de los objetos m&#225;s alejados. En vano intent&#233; encontrar una foto, o algo personal que reflejase el pasado de aquella mujer. Un calendario de pared con la foto de unos perritos y un min&#250;sculo espejo colgado demasiado alto como para que la mujer pudiera verse eran todos los adornos de la habitaci&#243;n. Del techo colgaba una bombilla llena de polvo. El cable que la sujetaba parec&#237;a tener m&#225;s a&#241;os que yo: era de aquellos trenzados, que no hab&#237;a vuelto a ver desde mi ni&#241;ez.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La mujer volv&#237;a de la cocina con una copa en la mano. A pesar de la escasez de luz pude ver que conten&#237;a un l&#237;quido verdoso. Se trataba de una copa peque&#241;a y redonda, como si fuera una copa de co&#241;ac en miniatura. La mujer la coloc&#243; ante m&#237; y se qued&#243; mir&#225;ndome con expectaci&#243;n mientras me instaba a tomar su contenido:&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#8212; Vamos, t&#243;mesela, que es un licor de hierbas muy bueno. Esto nos va bien a las mujeres&#8230; para la tripa&#8230; T&#243;mela, t&#243;mela; ojal&#225; pudiera yo beber, pero&#8230;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Yo me sent&#237;a atrapada. Sent&#237;a incluso miedo. La mujer, muy cerca de m&#237;, exhalaba un olor mef&#237;tico a orines, a podrido&#8230; record&#233; qui&#233;n era, lo que me hab&#237;an contado de ella, las advertencias asustadas de mi informante, sus ruegos de que no me acercara a ella&#8230; Y h&#233;me ah&#237;, dentro de su guarida, sentada en una silla, con la espalda pegada a la pared y aquella mujer muy encima de m&#237;, insistiendo una y otra vez para que me tomara aquel l&#237;quido, a pesar de mis negativas&#8230; La bata de aquella mujer me rozaba la ropa mientras sus ojos amarillos echaban chispas. &#191;Habr&#237;a descubierto a qu&#233; hab&#237;a ido yo all&#237;? &#161;A ver si era finalmente una bruja! Y el licor aquel&#8230; A saber qu&#233; era&#8230; &#191;Veneno? &#191;Ricino del que les hac&#237;a tomar a sus v&#237;ctimas?&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Pero la mujer aquella no me daba cuartel. Acogotada y sin saber muy bien c&#243;mo salir de aquella situaci&#243;n, tom&#233; la pringosa copa y me la acerqu&#233; a los labios. Mir&#233; a la mujer. Me estaba mirando fijamente, concentrada en mi gesto de beber, esperando&#8230; pero, &#191;qu&#233; estaba esperando?
Mir&#225;ndola a mi vez por el rabillo del ojo, alc&#233; la copa dispuesta a fingir que beb&#237;a, pero a no probar ni una gota. Pero no hizo falta. El l&#237;quido se deten&#237;a en el borde, sin llegar a rebosar. Era una copa de broma, una de esas que se venden en los chiringuitos que se ponen en las fiestas, junto a cucarachas de pl&#225;stico y otras cosas por el estilo. El l&#237;quido se mueve, pero est&#225; en el interior de la copa, cerrada de tal manera que no se da uno cuenta del enga&#241;o.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La mujer se ech&#243; a re&#237;r con una carcajada bronca y escandalosa, mientras yo apartaba la copa bruscamente, d&#225;ndome cuenta de lo que era en realidad.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Mir&#233; a mi anfitriona. Re&#237;a y re&#237;a como nunca hab&#237;a visto yo re&#237;r a una persona. De sus ojos cerrados sal&#237;an l&#225;grimas, y su boca, abierta de par en par, desvelaba la inexistencia casi total de dientes. Durante aquel paroxismo de risa, se agarraba la bata con las dos manos, retorciendo la tela y tirando de ella, como si aquello fuera demasiado, como si la comicidad de aquella broma superase todo lo conocido&#8230; Yo me hab&#237;a quedado muda. Hab&#237;a llegado a pensar que la mujer iba a envenenarme o a hacerme da&#241;o de alguna manera, y he aqu&#237;&#8230; que me estaba gastando una broma inocente, que le estaba proporcionando un rato buen&#237;simo. Mi mirada iba de la copa a la mujer y de la mujer a la puerta de la calle, como calibrando la manera de salir de all&#237; cuanto antes.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El ataque de risa fue cediendo y aquella mujer, ahog&#225;ndose todav&#237;a entre carcajadas se sent&#243; en la otra silla, como si fuera incapaz de seguir en pie.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Sus ojos amarillentos se fijaban en m&#237; mientras se secaba las l&#225;grimas con el reverso de las manos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#8212; &#161;Ay!- suspir&#243; por fin. &#8211; Perdone a esta vieja, haga el favor. Ha sido una broma que le he gastado, sin querer molestar. Es que mire-. Se inclin&#243; hacia m&#237; como para confesarme algo.- Es que yo estoy muy sola, &#191;sabe usted? No hablo nunca con nadie. Pasan semanas y hasta meses sin que hable con nadie&#8230; &#161;estoy completamente sola!&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La risa se hab&#237;a acabado definitivamente, y las l&#225;grimas continuaban brotando de los ojos amarillos. Mientras dec&#237;a aquello, hurgaba en la bata hasta sacar un trozo de tela mugriento con el que se sec&#243; la boca y los ojos. Ahora ve&#237;a yo claramente que la mujer lloraba, mientras continuaba con su discurso:&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#8212; Es que en este pueblo&#8230; son as&#237;. Y yo tampoco quiero hablar con ellos&#8230; ni en la tienda&#8230; Pero estoy sola, sola&#8230; Y usted perdone, pero yo he sido una bromista, pero una bromista muy grande, eh, lo que me ha gustado a mi gastar bromas, y lo que me re&#237;a&#8230; y ahora, pues ya ve usted; le he puesto la copa a usted, que es de fuera&#8230; pero sin mala intenci&#243;n, perdone a esta vieja&#8230;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Mientras se disculpaba, retorc&#237;a el trapo entre sus manos. La escasa luz de la ventana daba de lleno en aquellas manos, en las que yo ten&#237;a fijada la vista. Eran manos como garras, con los dedos retorcidos e inflamados hasta lo inveros&#237;mil. Las u&#241;as de aquella mujer, curvadas, marrones y muy largas, no parec&#237;an humanas. Una espesa capa de suciedad las cubr&#237;a. Parec&#237;an hechas de asta, de hueso&#8230;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Me levant&#233; sonriendo forzadamente, y me deslic&#233; hacia la puerta mientras le contestaba con frases confusas, dici&#233;ndole que no importaba, que no me molestaba, que lo comprend&#237;a&#8230; Hab&#237;a perdido por completo las ganas de preguntarle acerca de lo ocurrido a&#241;os atr&#225;s. Estaba viendo las consecuencias que aquello le hab&#237;a acarreado, y era suficiente para m&#237;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Me desped&#237; y sal&#237; de aquella casa como una bala, mientras ella continuaba soltando su llorosa letan&#237;a. Mientras me alejaba, segu&#237;a viendo aquellas garras deformes, aquellas u&#241;as curvas, propias de un animal, la casa miserable, la porquer&#237;a, la oscuridad&#8230; y su voz quejosa: &lt;i&gt;&#8220;Porque estoy sola, muy sola&#8230; SOLA, MUY SOLA&#8230;SOLA, MUY SOLA&#8230;&#8221; &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_ps'&gt;&lt;p&gt;Jimena Brime de Urz&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>El &#193;scari de la noche</title>
		<link>http://www.represionfranquistavalladolid.org/?El-Ascari-de-la-noche</link>
		<guid isPermaLink="true">http://www.represionfranquistavalladolid.org/?El-Ascari-de-la-noche</guid>
		<dc:date>2011-02-04T01:00:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Redacci&#243;n</dc:creator>



		<description>&#8220;El &#193;scari de la noche&#8221; es un relato misterioso que se desarrolla en el Balneario de Las Salinas de Medina del Campo. Este Balneario estaba ocupado en julio de 1936 por los ni&#241;os vallisoletanos que disfrutaban de las Colonias municipales; despu&#233;s fue destinado a hospital de las fuerzas regulares marroqu&#237;es. Muchos soldados &#8220;moros&#8221; fallecieron en &#233;l, y fueron enterrados en el cementerio de Medina. &#191;Es posible que la presencia de estos moros heridos haya dejado alguna huella&#8230; material o no, en el (...)

-
&lt;a href="http://www.represionfranquistavalladolid.org/?-Pagina-Literaria,46-" rel="directory"&gt;45. P&#225;gina Literaria&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.represionfranquistavalladolid.org/IMG/arton124.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='96' height='150' class='spip_logos' style='height:150px;width:96px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;&#8220;El &#193;scari de la noche&#8221; es un relato misterioso que se desarrolla en el Balneario de Las Salinas de Medina del Campo. Este Balneario estaba ocupado en julio de 1936 por los ni&#241;os vallisoletanos que disfrutaban de las Colonias municipales; despu&#233;s fue destinado a hospital de las fuerzas regulares marroqu&#237;es. Muchos soldados &#8220;moros&#8221; fallecieron en &#233;l, y fueron enterrados en el cementerio de Medina.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&#191;Es posible que la presencia de estos moros heridos haya dejado alguna huella&#8230; material o no, en el Balneario? &lt;a href='http://www.represionfranquistavalladolid.org/?Tercera-entrega-de-la-Cronica' class='spip_out'&gt;Federico Bello Landrove&lt;/a&gt; cree que s&#237;&#8230;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		
		<enclosure url="http://www.represionfranquistavalladolid.org/IMG/pdf/EL_ASCARI_DE_LA_NOCHE-_Federico_Bello_Landrove.pdf" length="703952" type="application/pdf" />
		

	</item>



</channel>

</rss>
